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Raza Perro Lobo: no queremos que el perro lobo lo sea

La raza perro lobo americano no existe, ya que no lleva libro cerrado de orígenes. Tenemos razones de peso para pretender que siga de ese modo. Las razones no te dejarán lugar a dudas

Para poner el ejemplo en humanos

si los apellidos humanos fueran razas como los perros, nos veríamos de este modoAntes de avanzar sobre la raza perro lobo americano, analicemos cómo sería en nosotros los humanos si decidiéramos forzar a las familias a “purificar su estirpe”.

Un apellido identifica a todos los humanos descendientes de un determinado clan o familia. Por ejemplo el apellido Etxegoyen viene del idioma euskera y significa “la casa de arriba”. Probablemente en su origen era para identificar a la familia que habitaba en determinada vivienda de los montes. En el euskera encontramos muchos apellidos que significan casa de arriba, casa de la montaña, casa nueva etc.

Otro ejemplo son los muy comunes apellidos terminados en el genitivo ez, como Rodriguez, Martinez, Álvarez, etc. En la antigüedad identificaron a los descendientes de Rodrigo, Martín, Álvaro, respectivamente.

Similar caso se presenta en pueblos sajones con los apellidos terminados en “son” (hijo). Tales como Peterson (hijo de Peter), Jackson (hijos de Jack), Samuelson (hijos de Samuel) etc.

Cuando se cierra el libro de orígenes

Hasta ahí no hay problemas, porque un Rodriguez podía tener hijos con una Martinez. Sus descendientes seguirían siendo Rodriguez, o Rodriguez Martinez, pero sus genes eran distintos.

Pero si convirtiéramos a los Rodriguez en raza, con las mismas normas con que se debería crear una supuesta raza perro lobo,  una vez conformada la familia Rodriguez, todos estarían obligados a tener hijos con una pareja de apellido Rodriguez. Es decir de su misma “raza”.

Recordemos que todos los Rodriguez descienden de un tal Rodrigo que vivió en la antigüedad. No pasa nada si sus hijos se casaron con mujeres y hombres de otras familias. Pero si estuvieron obligados a casarse entre descendientes del mismo Rodrigo, aunque luego de cientos de generaciones haya miles y miles de Rodriguez en todo el mundo, tendrán todos los mismos genes.

Si tu apellido es, por ejemplo, García, y estuvieras obligado/a a casarte con un/a García, no importa que busques un García que viva en China para importarlo y casarte con él/ ella, porque vivan donde vivan, todos descenderían del mismo origen. Y, teniendo en cuenta que sus padres, abuelos, bisabuelos, etc eran todos García-García, estaríamos ante un grave problema por las enfermedades genéticas que sumarían.

Así sucedió en el pasado con muchas familias humanas

En tiempos en los que la nobleza tenía prohibido engendrar hijos impuros, muchos linajes nobles se extinguieron a causa de las elevadas tasas de mortalidad por enfermedades genéticas. Desde retrasos mentales hasta hemofilia y otros cientos de males.

Las familias que sobrevivieron lo hicieron porque concertaban matrimonios con otras familias nobles. Incluyendo de ese modo genes nuevos en su linaje.

Esto último equivaldría a que la FCI, la ACW, o cualquier otra, permitiera que cada tanto los ejemplares de la raza perro lobo se cruzaran con lobos o ejemplares de otras razas para refrescar sangre. Pero sabemos que ello no está permitido.

¿Por qué usamos este ejemplo tan extremo para hablar de la supuesta raza perro lobo?

Porque para crear una raza perro lobo (o cualquier otra) lo primero que se debe hacer es cerrar el libro de orígenes.

Es decir, primero cruzamos entre parientes cercanos hasta que todos sean similares entre sí genotípicamente y fenotípicamente. Luego inscribimos en lo que se llama libro de orígenes al conjunto de ejemplares que serán los fundadores de la raza, y a partir de allí, nunca más un miembro de esa raza, o sus descendientes, podrá cruzarse con otro que no esté entre los descendientes de esa lista inicial.

Todos serán Rodriguez-Rodriguez, hijos de Rodriguez-Rodriguez x Rodriguez-Rodriguez, los que a su vez descienden de los Rodriguez-Rodriguez con los Rodriguez-Rodriguez. Seguiremos así hasta llegar al puñado de ejemplares originales que se inscribieron en el libro de orígenes antes de ser cerrado.

Cualquier cruce con ejemplares que no pertenezcan a ese limitado juego de genes será considerado mestizo, y por lo tanto ya no pertenecerá a la raza. Y si mintieran en el cruce, falseando los padres al declarar un nacimiento de camada, constituiría un delito.

Si tienes un precioso ejemplar de determinada raza, debes saber que desciende de un puñado de ejemplares que fueron inscritos en el libro de orígenes de esa raza antes de cerrarse el mismo.

Debes saber que, no importa que lo cruces con un ejemplar importado de la isla más lejana del otro extremo del planeta, si pudieras rastrear los ancestros de uno y de otro, encontrarías que por ambas ramas terminas llegando a los ejemplares originales con los que la raza fue fundada.

Esto quiere decir que será altamente consanguíneos, lo cual te garantiza que tendrá camadas con cachorros casi iguales a sus padres. Pero el juego de genes será tan bajo que la cantidad de probables enfermedades genéticas sería muy alta.

La naturaleza es sabia y no le gustan las razas

Quizás conozcas esa mal llamada Ley de Murphy que sostiene el hecho de que cuando deseas cruzar un buen perro de una raza con una buena perra de la misma, ella no se interesa por él, no se deja montar, muerde.

Sin embargo, la perra se escapa de la casa 2 minutos. La monta en ese descuido un mestizo de la otra calle con la plena conformidad de ella. La deja preñada de 15 cachorros mestizos. Esto se debe a que la naturaleza no es tonta, y busca evitar los cruces enfermizos endogámicos.

No pasa nada si dos mestizos se cruzan entre medio hermanos o primos en una oportunidad, porque ellos traían genes diversos. Pero si esa práctica se prolonga por muchas generaciones, sin posibilidad de incorporar genes nuevos, tenemos entonces una raza. Una de esas razas que requieren hacerse decenas de estudios de libre de esto y libre lo otro. Porque son animales que ya nacen prácticamente enfermos.

En estas razas la lucha contra esos males es ardua y triste para perros y dueños. A lo largo de la vida de su mascota tendrán que estar haciendo estudios y cruzando los dedos para que el resultado no les diga que su bebé está comenzando a manifestar una enfermedad genética que lo dejará ciego. O sordo. Quizás paralítico. O que lo llevará a una horrible muerte por malformaciones degenerativas genéticas que empiezan a aparecer en su sistema.

Un capricho endogámico de los criadores en su afán de obtener animales perfectamente iguales unos a otros, que los perros y sus dueños pagarán con sufrimientos. Y los veterinarios que apoyan este sistema de crianza facturarán suculentamente.

Es por esto que no queremos que el perro lobo americano se convierta en raza. Lo queremos longevo. Libre de enfermedades genéticas. Fuerte, feliz como lo creó la sabia naturaleza

no son raza perro lobo, y la variabilidad genética que se ve ya desde el fenotipo
camada 50% del 2017, podemos ver la diversidad genética ya en el fenotipo de los hermanos

2 comentarios en “Raza Perro Lobo: no queremos que el perro lobo lo sea

  1. Muito bom!

  2. Muy buen motivo!!!

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